¿Es amor el éros estoico?...
Palabras clave:
Amistad-Amor-EstoicismoResumen
El estoicismo temprano proveyó una definición de éros muy particular, que se alejaba de cómo esa noción era concebida popularmente en el mundo griego. Este éros estoico temprano paradigmáticamente es descrito como parte de la vida del sabio estoico, y no del vulgo. Como tal, no tiene un carácter pasional o de páthos: no podría tenerlo toda vez que el sabio es moralmente infalible y está exento de esas pasiones. En vez de ello, éros es definido como un cierto “impulso a hacer amigos por causa de una belleza manifiesta”, cuyo objeto son “jóvenes que por su aspecto demuestren una disposición a la virtud”, o también como una “caza” de jóvenes de ese talante.
Como esta caracterización y sus explicitaciones en los textos alejan al éros de su contraparte popular pasional, y de los diversos actos sexuales relacionados, los estoicos han sido blanco de críticas de tipo lingüístico. En esta ponencia analizamos la crítica de Plutarco, en Sobre las nociones comunes, contra los estoicos 28 (1072E-1073C), que ilustra ciertas diferencias entre lo que normalmente consideraríamos amor, y la versión estoica. La crítica de Plutarco tiene varios soportes. Primero, presenta a los jóvenes como feos y a los sabios como bellos, porque los sabios son los únicos virtuosos y solo la virtud es un bien para los estoicos. Deduce que si el sabio ama al joven y no a otros sabios, se ama al feo y no al bello. Luego, desafía la concepción de que los jóvenes poseen un signo físico en su belleza que significa disposición a la virtud, mediante la posición fisiognómica estoica que dictaría equivalencia cuerpo-alma, pero los jóvenes serían feos por no ser virtuosos. Además, considera absurdo amar a aquel que no es bello pero lo será en el futuro, e ignorar al que es bello ahora.
En este trabajo desarrollamos la presentación que hace Plutarco de la teoría erótica estoica y explicitamos las razones por las cuales los estoicos adoptan esas posturas. Defendemos que la crítica de Plutarco es levemente hostil e imperfecta, ridiculiza u omite información relevante acerca de las metas pedagógicas y políticas de este éros estoico, y confunde amor con amistad. Así y todo, remarcamos que esta crítica destaca los problemas que ha tenido el estoicismo para conciliar amor, amistad, sexualidad y vida en comunidad de una manera armónica, y redelimitar una fuerza inherentemente pasional hacia la virtud, la pedagogía y la política.