Eventos Académicos, 39 ISCHE. Educación y emancipación

Tamaño de fuente: 
La Carrera de Psicología en la UBA: Fluctuaciones de sus planes de estudio en relación a la alternancia entre gobiernos democráticos y de facto
Darío Eduardo Bruno

Última modificación: 2017-07-17

Resumen


El presente trabajo forma parte de un estudio previo a un trabajo de Tesis de Doctorado actualmente en proceso. Desde su creación en 1957 (Klappenbach, 2006) la Carrera de Psicología de la Universidad de Buenos Aires modificó su plan de estudios en varias ocasiones. Este trabajo subraya la impronta que, en estos planes, han tenido los cambios de gobierno a nivel nacional. En particular se destacan dos planes: el plan de estudios de 1967 y el plan de estudios de 1985. El primero surge como efecto de la intervención sufrida por la Universidad a partir del golpe de estado de Onganía (Romero, 1965) y la subsiguiente renuncia masiva de profesores (Buchbinder, 1997). Este plan de “transición” desarrollado por primera vez con la participación de psicólogos se mantiene vigente hasta 1974 (Resolución C.S. 1354/67). El infame golpe de estado de 1976 desmantela la propuesta del plan implementado en 1974 (Resolución C.S. 307/74) por el gobierno democrático y vuelve a poner en funciones el plan de 1967 lo que lo convierte inusitadamente en un plan que forma psicólogos durante 17 años bajo dos gobiernos de facto. Por otra parte, el Plan de estudios de 1985 (Resolución C.S. 1138/85) que suplanta el de 1967 se desarrolla conjuntamente con las incumbencias profesionales (Klappenbach, 2000), la ley del ejercicio profesional (Ley Nº 23.277) y la nueva Facultad de Psicología lo que lo enmarca en un proyecto democrático más ambicioso que expresaría los ideales reformistas del nuevo gobierno argentino (Buchbinder, 2005) y proveería un espacio de legitimación reclamado por los psicólogos históricamente. La participación en el diseño del plan de 1985 de una gran cantidad de actores revelaría la minuciosidad de su armado. Se pretendía formar psicólogos con conocimientos fundados, actualizados a los desarrollos contemporáneos y, en tanto conforme a la ley del ejercicio profesional, capacitados en el manejo de técnicas de exploración y diagnóstico psicológico, que pudieran discutir libremente las teorías y métodos de la psicología y que fueran capaces de promover la vigencia de los derechos humanos a la vez que asesorar y capacitar sobre las repercusiones que la violación de los mismos pudiera tener sobre las personas. La alternancia entre gobiernos democráticos y gobiernos de facto minó la estabilidad institucional de la Universidad de Buenos Aires generando, en la Carrera de Psicología fluctuaciones en los diversos perfiles de graduado. Es dable pensar que los diseños curriculares transparentan los contextos sociopolíticos (Dussel, 1997). En particular en la Carrera de Psicología de la Universidad de Buenos Aires la incidencia de los ideales de los distintos gobiernos nacionales es tan notable que hace resaltar, en estos planes, las dificultades que tuvo la UBA para mantener la tan deseada autonomía a través de los años. Es recién con el advenimiento y la estabilidad democrática a partir de 1983 que se obtendrá la autonomía universitaria plena - refrendada por la reforma constitucional de 1994- pero que a su vez y como efecto negativo, fosilizó para la Carrera de Psicología un plan de estudios pensado hace 30 años y varias veces emparchado. Por último, se destaca que desde la creación de la Carrera, hace 60 años y hasta la actualidad los planes de 1967 y 1985 estuvieron vigentes y formaron psicólogos durante 49 años.